DOI: https://doi.org/10.25058/20112742.n34.14

Ramiro Rodríguez
Orcid ID: orcid.org/0000-0002- 7284-5438
Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca, Colombia
rirodriguez@unicolmayor.edu.co

Sandra del Pilar Gómez Contreras
Orcid ID: orcid.org/0000-0003-3406-5358
Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca, Colombia
sdgomez@unicolmayor.edu.co

Uva Falla Ramírez
Orcid ID: orcid.org/0000-0001-5620-1360
Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca, Colombia
ufalla@unicolmayor.edu.co

Resumen:

El trabajo social, al igual que las demás ciencias sociales, funciona bajo una misma matriz de poder. En esta perspectiva, se busca analizar la intervención profesional, situándola en dos direcciones: los mecanismos de poder disciplinario y las técnicas de gestión y gobierno de la vida. El análisis, lleva a proponer que su prestigio, se centra en la capacidad de vehiculizar los efectos de poder biopolítico, que conjuntamente con la disciplina constituyen su objeto de saber-poder. El mecanismo que va a utilizar es la intervención, con un único propósito, que los fenómenos desbordados vuelvan a sus cursos normales. En esencia intervenir para regular fenómenos de población. El artículo analiza el fenómeno de violencia y muerte hacia las mujeres; pero particularmente se centra en la intervención profesional, al considerar que el trabajo social se introduce como mecanismos de seguridad, para el control y gobierno de los fenómenos que entran en su competencia.

Palabras clave: biopolítica, dispositivo de seguridad, población, micro resistencias.