https://doi.org/10.25058/20112742.n59.03

Nurys Esperanza Silva Cantillo
Instituto Colombiano de Antropología e Historia, Colombia

Resumen:

Esta investigación analiza, desde la antropología más allá de lo humano y las ontologías relacionales, cómo el vínculo entre la gente carijona (Miraflores, Guaviare, Colombia) y los insectos comestibles ha contribuido a su persistencia cultural frente a procesos históricos de colonización y violencia. A partir de trabajo etnográfico realizado entre 2018 y 2024, el artículo muestra que los insectos no son solo una fuente de alimentación sino agentes que participan en la vida social: sus «señas» constituyen un sistema semiótico compartido entre la gente y la selva que orienta decisiones, acopla los ritmos ecológicos con los procesos sociales y denuncia afectaciones territoriales. La entomofagia se configura como práctica discreta de resistencia cotidiana, que ha contribuido a mantener en pie un mundo relacional que los procesos extractivos, la colonización y la violencia han buscado desmantelar.

Palabras clave: persistencia cultural, resistencia cotidiana, ontologías relacionales, memoria biocultural, pueblo carijona.