https://doi.org/10.25058/20112742.n59.07

Manuel Orlando Lozano-Ortiz
Mariana Martínez-Castrejón
Ulises Moreno-Tabarez

Universidad Autónoma de Guerrero, México

Resumen: 

El paso del huracán Otis provocó el súbito desbordamiento de un arroyo que atraviesa una colonia periurbana asentada en pendiente (San Isidro Labrador, estado de Guerrero, México). A partir de entrevistas con habitantes afectados, este artículo desplaza el enfoque de la «percepción del riesgo» para analizar el desbordamiento como suceso que irrumpe en el entramado del habitar. Más que escenario natural o entidad antropomorfizada, el arroyo emerge como fuerza hidrometeorológica que redistribuye decisiones residenciales, imaginarios espaciales y formas de permanencia en el territorio. Expresiones como «el agua agarró fuerza» o «el arroyo cambió» revelan una experiencia situada de intensidad que reconfigura la relación con la pendiente y las zonas consideradas seguras. En diálogo con la propuesta de una antropología más allá de lo humano, se argumenta que el desastre no es solo un evento externo, sino manifestación de dinámicas materiales constitutivas del habitar.

Palabras clave: antropología más-que-humana, desastre socioambiental, habitar periurbano, materialidad y fuerza, ontologías relacionales, San Isidro Labrador, estado de Guerrero, México.