Daniel Inclán y Márgara Millán

Esta es una de las tantas preguntas que se desprende al leer el ambicioso libro de José gandarilla; es una forma de introducirnos al cerco o asedio intelectual que se propone hacer a la totalidad, para vernos con el compromiso de pensar ante la crisis civilizatoria que nos aqueja.

No deja de sorprender, al mismo tiempo que agradar, que un joven investigador recupere la figura de Karl Marx, tan problemática y poco leída en nuestros días, sobre todo porque lo encara desde una posición de-colonial. Esto hace más interesante el riesgo que asume el libro, al interrelacionar dos polos intelectuales que parecen contrapuestos. El desafío es más sugestivo cuando propone pasar por Kant y Hegel antes de llegar al pensamiento de Marx, para cerrar con la lectura minuciosa de uno de sus lectores más cuidadosos en América Latina: Enrique Dussel.