DOI: https://doi.org/10.25058/20112742.n33.08

Marilyn Miller
Tulane University, New Orleans, USA
mgmiller@gmail.com

Resumen:

Luego del bombardeo a Pearl Harbor a finales de 1941, Estados Unidos promulgó una nueva versión de la Ley del Extranjero Enemigo, firmada originalmente en el siglo XVIII, que permitía el desplazamiento forzado y la detención de civiles considerados enemigos declarados, o potenciales, tanto dentro de las fronteras como fuera de ellas. En el marco del Programa de Control de Extranjeros Enemigos Latinoamericanos, cerca de 31.000 hombres, mujeres y niños de orígenes europeo y japonés fueron privados de la libertad e internados en Estados Unidos y en otros quince países del continente americano entre 1941 y 1946, al parecer con el objetivo de proteger la seguridad hemisférica en tiempo de guerra. El programa secreto reveló el mito de la armonía interamericana asociada a la Política del buen vecino, violó derechos individuales y en últimas no contribuyó a la seguridad nacional estadounidense. También propició el deterioro de las relaciones interamericanas, por los prejuicios basados en el país de origen, las creencias en la inferioridad latinoamericana, y la preponderancia de la conveniencia política o económica por encima de los derechos humanos. Dado que este desplazamiento forzado de personas, promovido por Estados Unidos, incluyó por lo general la separación de miembros de la misma familia, la privación de la libertad por largos periodos sin acceso a una audiencia y otras situaciones comunes en la época actual, ofrece importantes lecciones para las relaciones entre Estados Unidos y Latinoamérica en la zona fronteriza en nuestra época.

Palabras clave: Programa de control de extranjeros enemigos, Segunda Guerra Mundial, seguridad hemisférica, Política del buen vecino, detención, reclusión, separación familiar, desplazamiento.