DOI: https://doi.org/10.25058/20112742.218

Ramiro Rodríguez Beltrán
Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca

Resumen:

En este trabajo se explica que los condenados no están condenados, que son siempre condenables, que siempre pueden ser liberados. La discusión se hace teniendo el referente del mal, de cuya autoría fue acusado Dios. Se trata de presentar la teoría de la condenación, relacionada con la libertad humana, para especificar los motivos que el condenado tuvo para condenarse. La culpa de Judas no fue precipitada por un acontecimiento del pasado, demanda la realización del acto en el presente. Se argumenta, por esta vía, que los condenados dejan al morir una cantidad de progreso disponible en el mundo, que en compensación va a ser utilizado para el mejoramiento de otros.

Palabras clave: Dios, alma, libertad, condenación, progreso.